Los días 12 y 13 de enero el Teatro Corsario estrena su último montaje de marionetas para adultos "AULLIDOS" en el Teatro Liceo de Salamanca.

Y aunque en Valladolid habrá que esperar a la primavera, si estamos en situación de poder contar algo ya que tuvimos ocasión de ver un ensayo general a modo de preestreno el pasado dia 20 de dic en Laguna...
Se trata del tercer montaje del Corsario tras "La maldición de Poe" y "Vampiria", marionetas para adultos con un alto componente erótico y de terror a partes iguales, salpicado por gotas de fantasía y humor negro, con los cuales han cosechado grandes éxitos y premios en los escenarios mas importantes del circuito internacional, además de excelentes críticas...
Los responsables son Jesús Peña (director, guionista y etc), Teresa Lázaro y Olga Mansilla (artesanía y creación de las marionetas, vestuario y manipulación) y Juan Carlos Martín (música), y cuentan además con la ayuda de Sergio Reques (manipulación), Iñaki Zaldua (manipulación y tramoya) y Jesús Lázaro en la iluminación.

Un espectáculo que hay que ver... es impresionante la calidad y trabajo de las marionetas, y si el objetivo era intentar que trascendieran su propio rol para convertirse en actores de carne y hueso podemos asegurar que practicamente lo han conseguido apoyados en dos factores, el realismo y tamaño de las propias marionetas, su perfección hasta en el mínimo detalle (tanto que se podrían exponer perfectamente en una instalación) y una técnica de manipulación envidiable.
Conseguir que parezca que las marionetas se mueven solas puede que sea un detalle en principio poco perceptible, y en las dos primeras escenas llegan incluso a hacerlo por delante de columnas y decorado de la propia tramoya...

"Aullidos" está basado en los tradicionales cuentos de hadas, y en realidad encontramos todos mezclados, elementos de unos y otros, en un argumento freudiano que se resume en el triunfo del amor a pesar de todas las barreras y dificultades imajinables
En esta ocasión han prescindido totalmente de los diálogos, quizás con la intención de hacerlo mas accesible para el circuito internacional y no verse limitados por barreras idiomáticas, con lo cual la podemos catalogar como una obra de teatro muda ya que no se puede hablar de mimo en las marionetas, a pesar de que han conseguido una gran expresividad, eso hoy por hoy sigue siendo técnicamente imposible.

Al ser una obra muda la música adquiere un papel fundamental, una banda sonora a cargo de Juan Carlos Martin que durante la hora aproximada que dura el espectáculo resume buena parte de los elementos juancarlianos que ya conocemos, desde la épica Frippcrimsoniana hasta la descontextualización laurieandersoniana pasando y recogiendo por el camino elementos de todas las épocas y estilos, desde la música popular a la clásica en un ejercicio que destaca especialmente por su manejo de la armonía. Por ejemplo el hilo conductor de la melodía "tengo una muñeca vestida de azul" llega a descomponerlo una y otra vez hasta hacerlo casi irreconocible, o el esquech operístico de la condesa basado en el "je t'aime moi non plus" no tiene desperdicio... pero personalmente me quedo con las partes mas fuertes, la persecución del lobo (personaje impresionante de tamaño gigante), la pelea matrix entre Hans y los diablillos o la aparición del ogro, también gigante y que impresiona mas aun, tan conseguido que cuando aparece por primera de pie andando cambia la perspectiva del escenario y las dimensiones de todo lo que le rodea.
En fin, ya digo, merece la pena verlo
fotos Gvich
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