En la mañana de ayer, 12 de junio de 2006, moría György Sándor Ligeti, uno de los más grandes compositores de todos los tiempos, a la edad de 83 años.

Estoy lejos de apenarme, la noticia no me coge de sorpresa: llevaba años luchando contra un cáncer qe lo mantenía en silla de ruedas. Lo qe me sorprende es qe su muerte haya tenido la misma (o incluso menor) repercusión en los medios qe la qe en los años noventa tuvo la de compositores bastante menores (Michael Tippett, verbigracia).
Qizá el problema está en qe leo medios españoles. Así me va. Los diarios repiten como loritos los mismos párrafos, e identifican a Ligeti como "el máximo exponente de la música experimental electroacústica de los años 60", cuando sólo se acercó a la música electroacústica en una ocasión.
También se lo reseña por ser casi el compositor de la banda sonora de "2001", de Kubrick. Y se refiere como lo máximo atribuible a Ligeti ese cuento de beatas costureras sobre su demanda a Kubrick por el uso de su música sin permiso. Al parecer le sopló una pasta, cierto. Con eso, los medios lo acaban de convertir en héroe.
Y Kubrick reincidió. Todos tenemos clavado en la cabeza, por ejemplo, el segundo número de la "Musica Ricercata" de Ligeti, repetido hasta la saciedad en "Eyes Wide Shut".
Más qe compositor de bandas sonoras, qe no lo fue, el austriaco de origen húngaro György Ligeti es considerado uno de los continuadores de la escuela de Bartók, la cual heredó y proyectó hacia el futuro. Se paseó por Darmstadt en alguna ocasión, pero nunca comulgó con el rollo de los Boulez y Stockhausen. Su música, a pesar de ello, es de una gran modernidad, basada en, para entendernos, texturas más qe melodías y masas sonoras más qe armonías. Para lograr estos resultados tremendamente complejos empleaba, con una precisión y una sabiduría sin iguales, procedimientos compositivos sencillos, tradicionales y conocidos por cualqier compositor, qe lo ponían de ese modo en relación directa con los maestros del pasado.
Al menos en lo qe respecta a la música de su época gloriosa: "Apparitions", "Atmosphéres", "Lontano", "Requiem". Luego abrazó estilos más antiguos y dicen qe fue considerado "traidor a la vanguardia" por ello. Obviamente eran sólo dos los qe cacareaban tal majadería, los más arriba reseñados Boulez y Stockhausen. Digo.
El genio ha muerto, ¡viva el genio!
A escucharlo a tó meter. Hoy lo merece.
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