La Junta de Castilla y León, a través del programa de arte contemporáneo "Constelación Arte", ha programado una exposición itinerante dedicada al artista Julio Mediavilla. Nacido en Valladolid en 1964, su obra se aproxima a la realidad de forma nítida, porque frente a las representaciones más características del realismo visual, como la pintura y la fotografía, limitadas a presentar la epidermis de la realidad, estas piezas prefieren apropiarse de sus entrañas.

La exposición recoge piezas realizadas desde el año 2001 al 2004. El Museo de Zamora, en el que se inicia la muestra, ofrece la posibilidad de realizar visitas guiadas por la muestra temporal tanto para colegios como para grupos previamente concertados
El Museo de Zamora abrió hoy la exposición del artista Julio Mediavilla (Valladolid 1964) titulada Tiempo Incandescente, que podrá verse hasta el 28 de febrero.
Julio ha evoluvionado en su trabajo escultórico con materiales industriales hacia estas piezas eléctricas con hilo de nicrón y temporizadas que tienen la peculiaridad de cambiar de forma al tensarse y destensarse, pero también de color y producir un zumbido vibrante. Consiguen un efecto hipnótico en el espectador y le crean una ansiedad ante el ciclo que producen. En otros casos sus obras utilizan símbolos reconocibles y trabajan directamente con la luz y el cambio de color, pero están siempre temporizadas

La muestra, integrada en el proyecto Constelación Arte promovido por la Consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León, recorrerá hasta el próximo mes de junio los museos de Palencia (del 10 al 30 de abril en el Museo de Palencia) y Salamanca (del 9 de mayo al 25 de junio, en el Museo de Salamanca), después de que se haya podido ver ya a lo largo del año pasado en Segovia, Ávila, León y Burgos.

En palabras de Javier Hernando (comisario de la exposición) "Luz y oscuridad, incandescencia y frialdad, acción e inactividad, sonido y silencio, constituyen estados presentes en la obra de Julio Mediavilla. El objeto artístico asume de ese modo unas condiciones inhabituales en la creación plástica, sobre todo, como sucede en su caso, presentes de manera simultánea. En este sentido su aproximación a la realidad es nítida, porque frente a las representaciones más características del realismo visual, como la pintura y la fotografía, limitadas a presentar la epidermis de la realidad, estas piezas prefieren apropiarse de sus entrañas. Lo hacen mediante la metaforización de los elementos visuales y sonoros.

La luz y el sonido fijan el proceso de transformación de las formas que es al propio tiempo el de las ideas que encarnan: la pistolas y la violencia, las líneas y las fronteras, las palabras y las podredumbres del mundo contemporáneo… pero también las contingencias íntimas: las gestos dinámicos concentrados y los sentimientos, las gotas y la entrega desnuda, sincera. Metáforas de una realidad a la vez estable y cambiante, que nos sobresalta con cierta reiteración, de manera que también esos sobresaltos se convierten en una constante más. Julio Mediavilla traza los reflejos poéticos de todo ello, lo describe con una escritura que discurre entre la imperturbabilidad de lo tecnológico y la calidez de lo lírico. La presencia constante de los cambios secuenciales en sus obras unifica aquellos márgenes de su poética y define la intención final de la misma: capturar y transmitir una realidad intermitente"
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