
En ptqk_blogzine hablan de la nueva ordenanza del civismo en la ciudad de Barcelona, que prohibe cosas como jugar al balón, colgar carteles y pancartas, dormir, comer y lavarse, patinar, pintar graffitis, hacer malabares, tocar música, tomar una cerveza, la venta ambulante, la mendicidad o el trabajo sexual, y de como la protesta se articula en torno a carrer és de tothom (que aquí tampoco hay boicot).
Algo que no resulta nuevo por aki. Por eso lo ilustramos con una pintada local.
Es sabido que en alemán es posible distinguir entre cinismo como actitud antimoral (que se escribe Zynismus)y cinismo como escuela filosofica de la que Diógenes era el representante emblemático (Kynismus; la distinción es posible porque "cinismo" como escuela filosofica significaba originariamente "secta del perro"-kyon-). En las lenguas latinas no se ha desarrollado esta distinción, que sin duda habría librado de la confusión al eslogan sobre la ordenanza "cínica".
Que Diógenes hizo todo lo posible porque le aplicasen la que nuestros amigos barcelones llaman "ordenanza cínica" se sigue claramente del relato de su vida.
"Al invitarle uno a una mansión muy lujosa y prohibirle escupir, después de aclararse la garganta le escupió en la cara, alegando que no habia encontrado otro lugar más sucio para hacerlo".
"Al pedirle limosna a uno -y empezó a hacerlo por necesidad- dijo a uno: 'Si ya has dado a otros, dame también a mí. Y si no, empieza por mí'".
"Una vez que se masturbaba en medio del ágora comentó: '¡Ojalá fuese posible frotarse también el vientre para no tener hambre¡'".
"A los que le aconsejaban que persiguiese a su esclavo Manes, que se habia fugado, les contestó: 'Sería ridículo que Manes pudiera vivir bien lejos de Diógenes, y que Diógenes no pueda vivir bien sin Manes'".
"Le pedia limosna a un individuo de mal carácter. Cuando éste dijo: 'Si logras convencerme', le contestó: 'Si pudiera convencerte, te habría convencido para que te ahorcases'".
"Decía que solo hay un gobierno justo: el del Universo".
"Soy como el maestro del coro, que da la nota en un tono más alto para que el coro encuentre la adecuada".
En fin, y más cosas que se pueden encontrar en La secta del perro/Carlos Garcia Gual, Alianza Editorial. 1987, cuyas 150 páginas incluyen la mayoría de las cosas que hay que saber en cualquier polis.
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